Con un título algo cliché, retomo este blog, después de un 2014 de elección Presidencial en Costa Rica, de locuras en preparativos de mi boda, de hacer mucho origami y de encontrar entre tantas emociones la mujer "adulta joven" que soy, con las decisiones que como tal tomé y de las cuales me aferro en el mundo de cambios que me trajeron para el 2015.
Inauguramos el primer fin de semana del 2015, casándonos en una tarde soleada hermosa que nos terminó regalando una noche de casi luna llena. Un maravilloso día del que si fuese por escribir no me alcanzan los días de mi primer año de casada para describir todo lo que fue prepararlo y todo lo que significó vivir ese momento. Todo aquello me llevó a pensar en el cambio y aunque ya había divagado en eso en alguna entrada anterior, es debido a toda la vorágine que ahora me envuelve, que he retornado al tema. Días antes del gran día, le decía a una amiga que lo curioso de las decisiones que nos cambian la vida, es que afrontar el cambio que traen es cuestión de voluntad y de convicción, porque aunque "la fortaleza" se ocupa para enfrentar todos los cambios que la vida nos depara, es la voluntad la única que nos permite conseguir lo que nos proponemos.
Inauguramos el primer fin de semana del 2015, casándonos en una tarde soleada hermosa que nos terminó regalando una noche de casi luna llena. Un maravilloso día del que si fuese por escribir no me alcanzan los días de mi primer año de casada para describir todo lo que fue prepararlo y todo lo que significó vivir ese momento. Todo aquello me llevó a pensar en el cambio y aunque ya había divagado en eso en alguna entrada anterior, es debido a toda la vorágine que ahora me envuelve, que he retornado al tema. Días antes del gran día, le decía a una amiga que lo curioso de las decisiones que nos cambian la vida, es que afrontar el cambio que traen es cuestión de voluntad y de convicción, porque aunque "la fortaleza" se ocupa para enfrentar todos los cambios que la vida nos depara, es la voluntad la única que nos permite conseguir lo que nos proponemos.
Y es que la vida es así, llega y nos golpea de pronto, sea que se murió un familiar, nos quedamos sin trabajo, se divorcian nuestros padres, sacude nuestro mundo y nos toca enfrentar el cambio, ese devenir de la vida que es tan impredecible, que nos toma por sorpresa en nuevas circunstancias, pero, por otro lado, es en el cambio que nos llega debido a las decisiones que tomamos que la vida nos da otro reto, que nos saca de la zona de seguridad y nos dice: todo esto que ha llegado es por la libre voluntad humana, porque así lo decidiste y por diferente que sea, son las decisiones de un adulto, así que aprende a vivir con ello. Bastante lo sentí, una nueva realidad, cuando guardé en unas cajas mis cosas, preparé al perro y nos vinimos a otro pueblo, a iniciar una nueva vida y no es que la vida tal como la llevaba no fuese hermosa, es solo que ahora iniciamos un nuevo reto, esos que nos hacen adultos y nos dan la alegría de descubrir en cada día la belleza del cambio.
Recuerdo una frase de mi libro favorito de Milan Kundera que dice:
Un amor que se nutre de necesidad es un amor enfermo. Un amor al que los momentos llegan con casualidad, el que crece en libertad y no se ahoga en reproches, ese amor humano, es el amor que llena las más grandes novelas de amor, es por el que vale la pena iniciar un cambio, a veces la mariposa que con sus alas aletea para sacudir el otro lado de nuestro mundo es: un decisión pequeña, un sí, un café hoy con una persona nueva que desemboca en un gran Sí, cuatro años más tarde. Así que para este 2015 les recuerdo que no subestimen el poder de las pequeñas decisiones que hoy toman, porque todo lo que se vive hoy nos forma para el mañana. Espero que con la mayor voluntad enfrenten los cambios que este 2015 les depare, que tomen decisiones, que se arriesguen, se equivoquen, que aprendan e inicien proyectos, porque después de todo ¿Qué es la vida de un ser humano sino cambio?
" No es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos".
Un amor que se nutre de necesidad es un amor enfermo. Un amor al que los momentos llegan con casualidad, el que crece en libertad y no se ahoga en reproches, ese amor humano, es el amor que llena las más grandes novelas de amor, es por el que vale la pena iniciar un cambio, a veces la mariposa que con sus alas aletea para sacudir el otro lado de nuestro mundo es: un decisión pequeña, un sí, un café hoy con una persona nueva que desemboca en un gran Sí, cuatro años más tarde. Así que para este 2015 les recuerdo que no subestimen el poder de las pequeñas decisiones que hoy toman, porque todo lo que se vive hoy nos forma para el mañana. Espero que con la mayor voluntad enfrenten los cambios que este 2015 les depare, que tomen decisiones, que se arriesguen, se equivoquen, que aprendan e inicien proyectos, porque después de todo ¿Qué es la vida de un ser humano sino cambio?
Por último:
Les dejo una foto desde la vista que puedo disfrutar a sólo 5 minutos de nuestra casa, porque los cambios hay saber disfrutarlos también.
