domingo, 29 de enero de 2012

Una decisión de peso

Sin alusiones a la terrible película hollywoodense que lleva ese nombre, me quedé pensando en esa expresión "La vida como la conocemos", perfecta para usarla en los momentos de pena, aquellos en que por un momento una extraña sensación de vacío casi nos hace creer en la Ley de Murphy, porque la vida como la conocemos no siempre es buenas noticias, no siempre es el sueño cumplido y definitivamente nos ha enseñado que la "eternidad de finales felices" de las películas y cuentos; no concuerdan con la realidad de éste mundo. 
Un amigo últimamente me ha recordado las palabras de Milan Kundera, en especial un fragmento de su libro "La insoportable levedad del ser" que dice así:
¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué nos da también vértigo en un mirador provisto de una valla asegurada? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.
Entonces hagamos un panorama del tema que estoy abarcando, hablamos que si la vida no es solo felicidad pero sí es esfuerzo, el miedo va inevitablemente a estar presente, entonces Kundera nos expone el vértigo como ese miedo a dejar de intentar, a dejarnos vencer por las ganas de caer en la profundidad, el deseo de caer. El mundo se compone de grandes preguntas y nosotros los seres humanos somos un compendio de ideas adquiridas, de ideas nuevas, de ideas medio entendidas y de ideas por venir, ni del todo nuestras, ni del todo ajenas, pero al final es por esas ideas que tomamos decisiones, que elegimos un camino con todas las adversidades que pueda presentar en aras de conseguir algún destino en específico. No siempre vamos a ciegas pero nunca teniendo nada cien por ciento asegurado, creo que el vértigo siempre nos acompaña siendo que para iniciar un capítulo en nuestra vida siempre hay que cerrar otro y quizás suene cursi pero también hay que considerar que en ocasiones hay que emprender un largo viaje para darnos cuenta que lo que siempre quisimos, que lo que anhelamos con tanto deseo y quisimos tener ya estuvo frente a nosotros pero nunca lo supimos ver. 
Por último, tomado del mismo libro y en palabras de Beethoven: "Der schwer gefasste Entschluss" (Una decisión de peso), hay que tomar el peso y cargar con él como algo positivo, cargar con el destino, el que viene por las decisiones tomadas, todo el mundo que cambia y nos enfrenta; define al hombre por su capacidad de ver que lo que tiene peso es lo que vale y su tenacidad para luchar en esta vida tal como la conocemos por eso que realmente importa.
Por último, una canción que me evoca éste tema: Coldplay - What if


lunes, 23 de enero de 2012

Pedir perdón

No hay palabras perfectas para comenzar a describir éste tema, por muchos motivos en la vida llegan esos momentos que definitivamente no están llenos de magia y en numerosos casos no son los que nos gustaría tener guardados en la biblioteca metal junto con la imágenes de los cumpleaños, de las fiestas de navidad, de las reuniones con amigos o de las celebraciones familiares, los "especiales" momentos en que nos damos cuenta que lo arruinamos y la única manera de solucionar lo hecho es ofreciendo la más sincera disculpa y esperar que con ella llegue un verdadero perdón. 
Muchos de nosotros que día a día cometemos errores, algunos más grandes que otros, nos abrimos una cuenta a la que van a parar cada uno de esos detalles que dejamos pasar o que hacemos y que un día nos pasan factura, pero en otras ocasiones no necesitamos de esa cuenta, simplemente un acto, uno de esos enormes y grotescos actos que se pegan la lotería y se esparcen como veneno haciéndole daño a la o las personas que más queremos. Considero que cuando verdaderamente hay arrepentimiento y vamos a pedir perdón; es cuando descubrimos lo terriblemente atemorizante que es pedir perdón, la posibilidad de no ser perdonados, la conciencia de que el daño hecho puede ser irreparable en lo que respecta volver a tener una relación como la que se tenía antes (del tipo de relación que sea: amigos, hermanos, pareja, entre otros). 
Si bien en muchos casos, cuando nos encontramos frente a un perdón: sea darlo o pedirlo, siempre hay amargos recuerdos que sin duda hay que dejar por completo desterrados de nuestra vida si queremos decir que realmente tuvo lugar un perdón, sino tan sólo estamos dándole largas a un asunto que ya agoniza. 
Perdona a todos y perdónate a ti mismo, no hay liberación más grande que el perdón; no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza, y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica (agotadora y vana tarea), que te hace juez y cómplice de lo que te disgusta. - Facundo Cabral.
Que una persona te perdone no significa que va a querer seguir junto a ti de la misma manera en que estuvo siempre, pero tampoco significa que guarda rencor. Un verdadero perdón realmente libera dos personas, lamentablemente los seres humanos tendemos a herir a las personas que más amamos y con ello a arriesgar perderles. A veces hay canciones o poemas que expresan mejor que nosotros mismos lo que sentimos, por eso que el mundo de la música están repleto de esas canciones desgarradoras donde la súplica por el perdón la expresan de las formas más tristes y amargas hasta de la forma más esperanzada que uno pueda imaginar.
Hay una canción muy especial para mí que hoy quiero recordar y que en este tema muestra con su video ese deseo que muchos tienen de reparar un daño hecho regresando en el tiempo y en las acciones para no hacer nunca lo que por mucho puede significar el fin de una relación. 
                                       
                                               Coldplay - The Scientist 


jueves, 19 de enero de 2012

La suma de las partes

Debería brindar por esas ideas recurrentes, esas que dan vueltas y tumbos en nuestra mente y por más que tratemos de ignorarlas o seguir; ellas están presentes, se aparecen en el café de la mañana, en las conversaciones, entre el almuerzo y el siguiente café, están ahí cuando quieres concentrarte en el estudio o el trabajo y les fascina colarse en la cama antes de dormir y si se puede ¿Por qué no? tomar presencia en nuestros sueños. Hay una película muy linda llamada: Flipped, la cual recomiendo dicho sea de paso, pero la menciono sólo por una frase que abordan: "El todo es más que la suma de las partes", le dice el padre a la protagonista y ella reflexiona, luego otro hombre le agrega una excepción indicándole que: "A veces el todo es menos".
Eso pasa con la gente, el todo de muchas personas es más que la suma de sus partes, cometen sus errores pero los enmiendan, tienen sus altibajos pero si ves el panorama completo es un hermoso paisaje el que se presenta frente a nosotros. Sé que no sé nada de arte, pero viendo obras de Picasso me puse a pensar que a su arte se le puede aplicar bien esa frase, ver un ser humano pintado de esa manera; puede no parecer normal pero al final si se le ve con atención al "todo" de la obra: es bella. 
Ahora bien, creo que no es tan falso eso de que todo tiene un "pero", aquí va el que ya había mencionado: Pero a veces el todo es menos. Creo que no puedo evitar ponerle el tono de positivismo y creer que quizás eso que vemos no es el "todo", quizás falta más por ver y es por las circunstancias que las personas se cohíben. Aunque debo admitirlo en muchos casos lo que ves es lo que hay, sin remedios, es menos el todo que la suma de las cosas y no queda de otra que o nos acomodamos a eso o mejor tomamos otro camino. Al final la elección es nuestra y de nadie más. 

Los dejo con ésta excelente canción de Audioslave - Be yourself

lunes, 16 de enero de 2012

El contador de historias

Este fin de semana tuve la oportunidad de ver "El contador de historias (O contador de histórias)", la cual se basa en la vida de Robero Carlos Ramos, quien es pedagogo, contador de historias, ganador de varios premios y condecoraciones y que por mucho; no tuvo una infancia fácil. De todas las historias que ha contado, la más impresionante es su propia historia, la cual con algo de gracia y de forma pintoresca narra y figuran en ésta película. La vida de un niño pobre, en Brasil, entregado a una Fundación Estatal para que ésta "cumpla" su propósito y le asegure un mejor futuro, es en realidad la historia de un espíritu fuerte, que resistió maltratos y heridas verdaderamente profundas, para convertirlas en cicatrices y aún siendo un niño sin educación logró valorar el regalo que el amor puede dar, que apreció la oportunidad que la vida le dio.
Si por culpar al Estado fuera, podríamos darle vuelta a cada uno de los problemas socioeconómicos de cada país nos daríamos cuenta que se puede llegar de una u otra forma a concluir que es responsabilidad del Gobierno; el cual nos dirige pero al final pareciera que es un gran cáncer, es todo lo que diré respecto al verdadero culpable de la delincuencia, el analfabetismo y demás males que aquejan la sociedad, no porque sea innecesario o porque sea mentira lo que he dicho, sino porque ésta publicación es dedicada a dos tipos de personas: por un lado a quienes han vencido todas las adversidades para lograr salir adelante y para darle a su familia una mejor vida y a las personas que han cambiado su propia vida ayudando a otros a cambiar la suya.  
Una muestra de coraje es levantarse cada día aún sabiendo que en el mundo aparentemente todo está en contra de uno y aún así; seguir luchando, ir a trabajar, amar y procurar dar lo mejor de sí en cada cosa que se hace. No todos tienen una película que rememore los obstáculos que tuvieron en la vida y cuente lo grandiosos que fueron por mantenerse en la lucha, pero no dejan por ello de ser los héroes de su propio cuento. Aquellos que aún con todo en contra estudiaron y se esforzaron por ser los mejores, por las madres que tuvieron que salir de la casa para procurar un mejor futuro para sus hijos, para los hijos que se esfuerzan por recompensar a sus padres por los esfuerzos dados, las personas trabajadoras y las personas agradecidas, son  ellos los que de una forma u otra demuestran que aunque "libertad" e "igualdad" parecen solo palabras de diccionario, aún es posible cumplir sueños.

jueves, 12 de enero de 2012

Las casi consecuencias de nuestros actos

Decía un amigo que hay temas muy interesantes para discutirlos, por ejemplo: "Las casi consecuencias de nuestros actos" o lo que muchos dicen cuando éstas pasan "de lo que me salvé". Esa idea curiosa, se supone que también debe dejarnos enseñanza; es parte de ese conjunto de experiencias que se amontonan con lo que hemos vivido y de las cuales hay que entender la moraleja para no cometer los mismos errores que en el pasado. 
Si bien es cierto que dicen que si aprendiéramos de los errores ajenos podríamos vivir sin tanto problema y ser exitosos, no puedo evitar preguntarme: Qué sería de una persona si sólo viviera del ejemplo y las experiencias ajenas, qué tendrá para contar en su vejez, de qué podrá arrepentirse, es más; entre el dolor y la amargura de una caída reconforta ese aire de fuerza y superación que trae el levantarse. Podrían ser testigo de ésto mis cicatrices gracias a la bicicleta, cada una es una historia diferente y gracias a ellas aprendí detalles tan simples como nunca frenar con el freno de la llanta delantera o lo innecesario de poner los pies en el suelo para ir frenando la bicicleta. Por ello creo que es necesario vivir la vida corriendo ciertos riesgos y tratando en la medida de lo posible de tomar las decisiones correctas, ahora bien, volviendo al tema principal, las casi consecuencias son los resultados de nuestras decisiones que por un momento parecen traer un mundo que se nos viene encima, sentimos el miedo de lo que "podría" pasar por haber tomado cierta elección pero al final, por alguna razón podemos exhalar de alivio porque el final que aparentemente nos tocaba; no aconteció, sin embargo he aquí el tema, la oportunidad que nos da la vida -decía mi amigo- de entender una situación dada pero no tener que pagar por ese conocimiento, tan solo un susto y se nos aclara el camino para tener de alguna manera la experiencia para no repetir el error. 
Es curioso porque en muchos casos ocurre que por habernos "salvado" en una ocasión, un falso ego nos hace creer que podríamos pasar por lo mismo una vez más y también salir librados. Como dijo Shakespeare: "El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos". Ya sea que se aprende de un "casi" o que se siga apostando hasta perder por una mano todo el capital que teníamos, es cuestión de cada uno, lo cierto es que al final cada uno de esos momentos se van a convertir en parte de nuestra propia historia y si acaso fuera correcto eso de que con la edad uno se va haciendo sabio; imagino que debe mediar una buena ración de experiencias propias y lecciones aprendidas.

                                                            Rubén Blades - Decisiones




lunes, 9 de enero de 2012

Viento a favor

Dudar de uno mismo en ocasiones es más fácil que darnos la oportunidad de creer que somos verdaderamente capaces de conseguir lo que nos hemos propuesto, he llegado a pensar que es mejor pecar con un exceso de confianza en nuestra habilidad en lugar de quedarnos sentados cediendo a otros las oportunidades que nos corresponden sólo por el temor a enfrentar alguna situación.
De camino al Cerro Chirripó uno se dirige a un viaje que produce, al menos en lo personal eso creo; mucha satisfacción. Los primeros cuatro kilómetros a la entrada del parque no son fáciles, pero por llegar ahí entra un impulso de deseo por alcanzar un lugar llamado Llano Bonito, el cual, como dijo un amigo: "De llano; no tiene nada", pero igual es un lugar hermoso, donde se puede descansar y tomar agua; por cierto aparecen unos pajarillos negros con una pata de color amarillo que llaman mucho la atención y que además ya están acostumbrados a que los caminantes los alimenten. La llamada Cuesta del agua, no es una prueba fácil, son tres largos kilómetros que cobran factura pero que si se le ve con buena actitud; vale la pena todo el esfuerzo: El paisaje es hermoso y aproximadamente durante el primer kilómetro se puede escuchar el río lo cual da una sensación de estar en presencia de un verdadero tesoro. El Monte sin fe, el cual por cierto hace que uno se pregunte a quién se le ocurrieron los nombres de esos lugares, es un grandioso lugar el cual disfruté más al regreso que cuando iba camino al Chirripó debido a lo nublado que estaba el día del ascenso. Ahí hay que respirar profundo porque de seguido La cuesta de los arrepentidos espera al caminante, es un kilómetro de piedra suelta y filosa en la cual caerse puede convertirse en una desgracia; al menos para las rodillas y manos. En conversaciones con otros visitantes del parque, coincidíamos en que quizás "arrepentidos" como todos le llaman ya estando en el albergue, es tan difícil porque ya uno viene cansado y no porque en sí sea peor que "La cuesta del agua" por ejemplo. En fin, con Los Crestones enfrente, a penas disfrutamos un poco de la vista, pues llovió durante dos días, pero todo lo que alcanzamos a ver hizo que valiera la pena el esfuerzo dado. 
Decía Enrique Bunbury en una de sus canciones: "Si ya no puede ir peor, haz un último esfuerzo, espera que sople el viento; a favor". En ocasiones las situaciones hacen que dudemos, que pensemos ésta vez ya es demasiado o algo peor como decirse a sí mismo: No puedo. Está en uno mismo seguir, saber que está bien caerse pero no quedarse tirado en el suelo. Como nos dice otra estrofa de la canción y es lo que a menudo ocurre cuando dudamos de nosotros mismos: "Otra vez perdiste tu oportunidad, siempre enfrentándote y al final, vencido por el miedo; caes al suelo y te dejas pisar". Hay que recordar que siempre es posible cambiar, tomar la actitud adecuada, subir las cuestas más difíciles e inclusive disfrutar del paisaje mientras lo hacemos.



lunes, 2 de enero de 2012

Casi

El próximo cinco de enero me dispongo a subir el Chirripó, mientras tanto aquí sentada al lado de mi amiga Karina, filosofamos de la vida en lo que me pregunto cómo irá mi determinación cuando lleve seis horas de ir caminando,  meditamos sobre si uno como persona debe tomar el primer paso o debe esperar a que otra persona decida por uno lo que viene y vamos a vivir en el futuro, decía ella: "Yo me he arrepentido más de las cosas que no he hecho que de las que he hecho", luego resolvió decidirse y tomar las riendas de la vida (Y cantó: "Yo decido que será de mi vida, no dejaré que la vida decida por mí"), a lo que las dos entre risas nos damos cuenta que al menos nosotras interiormente realmente creemos que estamos en lo cierto.
La vida es un conjunto de momentos, cada uno valioso por el significado que agrega al vivir, la clave está en aprender de los momentos, en magnificar alegrías; realmente y de lo malo sacar la moraleja y minimizar el daño para poder maravillarse de éste mundo cada día.
Para terminar; espero que cuando escriba mi próximo blog pueda contarles la buenísima experiencia que fue subir el Chirripó.