viernes, 30 de diciembre de 2011

Nada se pierde, todo se transforma

Anoche escuchaba música del talentoso cantautor uruguayo; Jorge Drexler, el cual de una vez me permito recomendarle a todos los que no hayan escuchado de él. Son variados los temas que en sus canciones abarca, se deja acompañar en varias de ellas por excepcionales vocalistas, pero éste blog lo dedico a una en la que se expresa solo y ésta es: "Todo se transforma". 
En el coro nos dice que "Cada uno da lo que recibe y recibe lo que da", no podría ser más clara ésta frase que es de conocimiento popular y él acomodó en su letra. Ayer me di la oportunidad de reflexionar sobre las cosas que uno hace todos los días, pero las cosas que son importantes; las decisiones que se toman y me quedaba ese sin sabor de que hay momentos fugaces que no son esperados, llegan e iluminan todo pero no duran; terminan siendo como un suspiro. 
Cada acción viene a ser transformada de alguna manera, no se desperdicia la energía, el mundo no está para desperdiciar, por lo cual está ese otro punto que me dice que el tiempo debe funcionar igual, mi tiempo y el tiempo de los demás no está para desperdiciarse, sino para ser utilizado; para transformarse. Mi decisión y la inversión de lo que soy en algo, es dar; es sembrar dirían otros, lo que vaya a recibir al final se supone que debo esperar sea lo equivalente a lo que di, aunque creo que se vale una excepción a ésta regla: En ocasiones se da y la respuesta no es lo que merecíamos, al menos en el momento que creímos debía venir de regreso; pero la vida no olvida que hemos invertido.
Si se puede dar una nueva oportunidad podría ser; quizás, que  las cosas salgan bien, sin embargo y que no me castigue la vida, no es de sentarse y creer que las cosas ya están dadas. Supongo que es una decisión de varios la que da más peso a que algo se concrete, porque cuando hay dos personas en busca de un mismo objetivo las probabilidades de tener éxito aumentan.
Por último y como ya se vino el fin de año, les deseo lo mejor, que transformen sus vidas, que den lo mejor de ustedes e inviertan en lo que realmente vale; que la vida se va a encargar de devolverles lo mismo. Feliz año nuevo, éxitos y prosperidad en sus vidas.

lunes, 26 de diciembre de 2011

La cosa más bella

Escuchando música de Eros Ramazzotti, el cual ha sido uno de los artistas favoritos de mi familia, estuve reflexionando sobre el camino que con mis papás y mi hermana (y bueno; ahora también mi hermano pequeño) hemos transitado. 
La música de Eros tiene esa capacidad de dividirme en dos; por un lado me enamora y por el otro me pone melancólica pensando en que si bien es cierto no existen las historias de amor como en los cuentos, mis papás llevan toda una vida juntos, a veces parece que ellos y nosotras crecimos juntos, de alguna manera aprendimos en el camino cómo ser una familia y bueno; supongo que así es esto de ser una familia, todos tenemos que aprender conforme pasan los años y es el valor que se le da a las cosas y la lucha diaria aunada al amor que nos permite seguir unidos aún tantos años después.
Navidad es una época hermosa, a mi mamá le encanta despertarse y que la casa huela a ciprés, siempre ha sido una gran enamorada de éstas fechas y ha sido tanto su entusiasmo que al criarnos así a nosotras, contagió a mi papá de ellos, ahora los cuatro somos adultos; tenemos además a mi hermanito de dos años y aún vivimos la navidad con la emoción y la ilusión con la que creo debe ser, con la medida suficiente de sorpresa, desinterés (en lo material) y amor.



domingo, 18 de diciembre de 2011

De regreso en el pueblo / Rosas

Recibí una inesperada noticia, en el día menos pensado y me quedé sin aliento por unos momentos, recordando que apenas unas entradas atrás: De tiempo en tiempo , me preguntaba si existía esa conexión, debo repetírmelo; será?  Totalmente segura de que no tengo intenciones ni deseos de buscar el pasado; aunque haya regresado al pueblo, su presencia no hace fácil el ignorar los recuerdos, estuve pensando en el porqué lo mencioné en la otra publicación y creo que se debe a la recurrente idea de que si él nunca se hubiera ido; yo no habría quedado disponible para que otro me hiciera daño. Si Nietzsche estuviera acá podría atestiguar cuántas noches pasé años atrás hablándole; a él, después de que creí haber perdido total fe en Dios, le contaba a mi filósofo favorito sobre todas mis desdichas, mis sufrimientos y mis ya desteñidos anhelos de adolescente. Lo que viví durante toda la tarde se fue en ecos de todos aquellos sentimientos que alguna vez; tan vivos en mí, eran todo lo que dirigían mi mundo. El año pasado, justo el treinta y uno de diciembre reconocí en mi boca la palabra NO que antes me parecía tan imposible y luego; por primera vez desde que hace ya seis años (que me parece mentira lo rápido que se fueron) estaba libre, capaz de SER y dejar el mundo del "Si hubiera funcionado", ahora casi un año después está aquí y ya es un humano más y no el que alguna vez se aparecía y desvanecía en mis sueños... 
A todas las personas nos da por escuchar canciones dependiendo de lo que estamos viviendo, vienen y van, lo curioso es cómo una melodía puede hacernos viajar en el tiempo. Supongo que vale decir que he cambiado mucho y en muchos aspectos, ahora sé que es posible volver a querer y respecto a mí he aprendido a ver aún con todas las cosas que me han pasado; en el fondo sigo siendo capaz de albergar mucho romanticismo y ser la niña ingenua que piensa en rosas... 
Los dejo con Rosas de La Oreja de Van Gogh. 



jueves, 15 de diciembre de 2011

Escribiendo

No sé si ésta publicación va a ser la publicación más extraña hasta el momento; pero es la única idea que viene a mi mente en días y como realmente me siento comprometida a poner al menos cuatro ideas en éste blog, aunque no sé si alguien las lee, se siente liberador y reconfortante hacerlo. Desde que era una niña amaba la idea de escribir, ese era el sueño; ser una gran escritora, tan carga que el mundo se iba a quedar pequeño y no es que esa meta se basara en deseos de ser famosa, definitivamente no; sino que todos aquellos personajes que yo creaba y que sufrían, amaban, sonreían, aprendían y mostraban su ingenio en emocionantes diálogos (al menos para mí) en mi mente, hacían que deseara con tanta fuerza compartir con el resto esas historias; las cuales dejaban de ser mías para convertirse en la historia que vivía ya fuera "Teodoro Paz",  "Gustavo Estrada" o "Pierre".  
Cuando pienso en por qué me enamoré de la idea de escribir y crear historias, recuerdo aquella genial escena en que Santiago Nasar avanza sosteniéndose las tripas y dejando a su paso el olor a "mierda" y simplemente mi mundo se estremece, a mis once años leí "Crónica de una muerte anunciada" de Gabriel García Márquez y comprendí que hay cosas más grandes en éste mundo que sólo cumplir con el rol que toda niña se supone que debe. Esa recurrente palabrita en las geniales obras de García Márquez, en lugar de desagradarme me hacen creer que todo el esfuerzo que conlleva crear una novela vale la pena y digo ésto estando ciento porciento segura que jamás podré hacer una obra tan genial como "Cien años de soledad" o tener el final perfecto como la palabra "Mierda" en boca del Coronel (El Coronel no tiene quien le escriba) pero lo que sí sé, es que escribiendo hago al menos a una persona feliz: a mí misma. Puedo ser absolutamente sincera, ser yo misma sin pensar en impresionar a nadie más, lo más lejano que la idea puede viajar es a ser compartida.
La vida no es un cuento de hadas, lo que es muy cierto, a veces sucede la "Mierda" y está bien renegar por momentos y está bien darse cuenta que uno se perdió haciendo otras cosas y llegó a olvidar lo que era; lo importante es recordar lo que somos realmente, poder cerrar los ojos por un momento y verse en la hamaca de la casa con algún genial libro; es una metáfora, por supuesto.
Creo que Diciembre siempre va a ser un mes importante para mí, amo andar tarareando canciones navideñas y aún más aprender del año que ya se va quedando atrás, perdonar, amar y descubrirme haciendo planes para el futuro, ya sea entrando a la universidad, por fin concretar los requisitos para incorporarse, podría ser dejándo el hermoso pueblo y aceptando un empleo en otra ciudad, que aunque cause temor; la vida nos da la conciencia de que si queremos hacer cosas grandes; debemos creer en nosotros mismos e ir por ellas.
Los dejo con una hermosa canción de Silvio Rodríguez, "Del sueño a la poesía".








lunes, 12 de diciembre de 2011

El concepto de la "La Invención de la mentira"

Hace un año aproximadamente mi amiga trajo la película que responde a éste título "The invention of lying" y la vimos por primera vez. Nos sorprendió la elegante idea de la "no existencia de la mentira en el mundo" y aún más la genial invención de su existencia, vaya creación de un concepto innovador: La mentira. 
El personaje en ésta película se descubre en un mundo utópico crédulo, en el que puede decir lo que sea y los demás lo darán por cierto, ahora bien, apropósito usé el término "utópico" y es que me pregunto si es cierto eso de que en este mundo ya la mentira es tan corriente, la verdad no lo creo, sino en las fiscalías del país no existirían denuncias por fraude. La idea de la película es genial y en muchas circunstancias que se presentan nos hace ponernos en los zapatos del protagonista y ser aún más inventivos y simpatizantes en algunos casos, pero lo cierto es, que al final la mentira ante diferentes situaciones causa más daño; que el alivio que pretende.
En la vida todos nos vamos a encontrar con personas con la extraña necesidad de decir una mentira (sea en lo que sienten, en el trabajo, en su habilidad seductora para estafar o en supuestas pequeñeces que sea como sea, si debe intervenir una mentira; no dejan de provocar heridas). Anoche me preguntaba respecto a quién es más culpable, si la persona "ingenua" que decide ser positiva al mundo y dar el beneficio de la duda o si el que ve tan fácil la oportunidad que mentir parece natural. Será la crianza? Será que se nace así? o acaso la oportunidad?
Respecto a la película NO puedo culpar a Mark Bellison (Ricky Gervais) por dejarse llevar ante el poder que tenía, dado que nunca antes se había visto, sin embargo evidentemente sus acciones por bien intencionadas que fueran (en algunos casos) no dejan de provocar problemas y herir.
No es que exista un ser humano capaz de pasar por éste mundo sin mentir, sin embargo, es la capacidad y la gravedad de la mentira la que define en muchos casos lo que somos en realidad.


jueves, 8 de diciembre de 2011

De tiempo en tiempo

Es curioso que hay personas que si bien no son constantes en nuestra vida, sino que van y vienen con meses o quizás años de separación (esa es la expresión exacta que quiero compartir), saben qué decir en el momento más necesario, me pregunto si vale eso de que aparecen sin ser llamados o si es que nuestra conexión es tal que en mi mente le llamo a gritos y por ello me responde, será porque me siente en su interior? 
Por diferentes razones las personas se separan, se distancian y envejecen separadas, pero eso no significa que el "cariño" sea algo que desvanece sin hacer ecos en el futuro, cuando realmente se quiere y valora a una persona la vida nos sorprende con encuentros inesperados, conscientes que algún día llegará la danza de las mariposas amarillas a nuestra existencia, debo decir gracias por todos esos instantes robados. 
Ahora bien, algún día en Nahalal... Cara mia. 


                        

domingo, 4 de diciembre de 2011

La lista de bolsillo

El viernes pasado de "casualidad" (si es que existe) logré ver la película "The Bucket List", que incluye un grandioso elenco, trama, diálogos y fotografía muy buenos y además una excelente banda sonora que dicho sea de paso; incluye la canción "Say" de John Mayer; un muy buen músico estadounidense.   
No voy a contarles toda la película y arruinarle a quienes no la hayan visto; el gusto de disfrutarla y crecer un poco con ella, pero sí tengo que decir que se vive un viaje de aceptación y de valoración de la vida; no en sí del tiempo de vida de un ser humano que es sólo un respiro comparado al tiempo del mundo, sino de lo que se hace en ese lapso de existencia humana. La lista de cosas que son posibles y magníficas y que valen más que guardar escrituras de propiedades, como diríamos sencillamente y dejándonos de rodeos "las cosas que valen la pena" y que a veces se aplazan porque pretendemos que lo mundano puede traernos más alegría y porque tristemente muchas veces damos por sentado lo que tenemos y olvidamos que podemos perderlo todo. El sábado cuando regresaba a mi casa leí un rótulo de algún tipo de religión que decía algo así como "No hay éxito en la vida que valga lo suficiente como para destruir una familia" -palabras más, palabras menos- y lo vemos en ésta película, ni todo el dinero del mundo puede llenar el vacío que deja perder la familia o las personas que se aman. Hay que hacer una lista de vida, de lo que deseamos, de lo que queremos ser, en lo que NO queremos convertirnos, de las cosas que amamos y sobre todo entender que pedir perdón, decir "Te amo", reconocer el esfuerzo ajeno y amarnos a nosotros mismos, nunca está de más.
Ahora bien confiemos entonces en el consejo de Mayer y entendamos que "Al final, es mejor decir demasiado que no decir lo que necesitamos decir".
Los dejo con la canción antes citada, una hermosa voz e imágenes de ésta genial película.