Hace un año hice la publicación de la primera entrada de
éste blog y el viaje que de ahí emprendí ha sido gratificante. No sólo porque
la audiencia ha respondido mucho mejor de lo que jamás pensé sino que además pude
dejar en cada una de esas entradas un pedacito de mí, me desahogué, sobre pasé
malos momentos, tomé fuerza y en la medida de lo que me fue posible traté de
compartirla. Pregunté, canté, escribí y sonreí a lo largo de éste año de ¿Qué
pasa cocodrilo? Por eso quiero agradecer a todos aquellos que lo compartieron
conmigo y que de una u otra forma han estado pendientes de él.
Me pongo a recordar “La vida como una carretera” y de
ésta entrada que se dio en un momento muy diferente de mi vida a la última
entra “Los vestigios de la libertad de expresión”, hubo cambios importantes en el
contenido de lo que busqué transmitir, sin embargo vale decir que el alma del
blog no ha cambiado, ha sido para llenarnos de coraje y salir adelante, cada
una de las entradas a buscado eso, que nos preguntemos dónde estamos hoy, hacia
dónde vamos y en realidad qué es lo que queremos para nosotros. Sea en un plano
personal o en uno político-económico-social de la vida como ciudadanos un país
y del mundo.
“No se nos otorgará la libertad externa, más que en la
medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar
nuestra libertad interna. Y si es cierta esta apreciación de la libertad,
deberemos consagrar todas nuestras energías a reformarnos interiormente”.
–Gandhi
Para luchar por lo que nos merecemos, por lo que
realmente es justo para nosotros y no sólo respecto a derechos y garantías sociales (muy
importante por cierto), sino en cualquier tipo de relación que tengamos, sea
con el Gobierno, con amigos, vecinos, familia o con la persona a quien le
entregamos nuestro amor, para ser verdaderamente libres, para entender el valor
nuestro y todo lo que ello implica, como el valor de nuestro esfuerzo y trabajo,
es indispensable que tengamos amor propio, libertad interna, que no nos atemos
a una condición sino que siempre en la lucha por el progreso nos permitamos ser
libres.
¿Qué pasa cocodrilo? Se siente feliz hoy y lo celebra.
Quiero por último explicar lo que un blog significa y eso es: tener en tus
manos sobre un teclado, la posibilidad de liberarse, de expresar y hacer las
del poeta que camina “dando sus alaridos por los techos de éste mundo”.
¡Gracias!
Los dejo con música para que disfruten la noche...