miércoles, 29 de febrero de 2012

Cerrado por derribo

Aquí les cuento esta historia:
De vuelta con el maestro a un lado, entrando a la etapa de cerrar el local por motivos de derribo, estaba el café enfriándose en la mesa mientras los ojos curiosos y cansados perdían su mirada a través de la ventana.
Ésta la dedico, a punto y coma con la voz arañando la piel, me quedaba la duda y la certeza que tan fácil le era haber dicho "sí" que mejor eligió el silencio apuntando al no; para no matar la vida de aburrimiento, para no entregarle a las tardes el calor de lo conocido sino el frío del desconcierto, aquella elección de una vida de imaginar "Qué habría sido", antes de aceptar la oportunidad de la vida de realmente vivirlo. 
La niña que fui, me observaba desde la ventana de una tarde de lluvia cubierta de nostalgia, mientras el niño que él fue se quedaba en silencio apoyado en el umbral de la impotencia y era él con un sombrero de copa convertido en casco que lo protegía en mi noche de derribo, el ingeniero de mis cartas y sueños que veía como entre pausa y pausa la niña en mí se soltaba de mi cuerpo para jugar con en el niño en él que se escapaba para susurrar canciones del maestro diciendo: "Esta forma tan cobarde
de no decirnos que no. Este contigo, este sin ti tan amargo...
Y el maestro se unió para amenizar el golpe cantando sus versos, en aquella versión "cerrado por derribo que no vayas a confundir con "nos sobran los motivos":

"Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo".

De otra forma pudo haber sido cariño, entre cada tarde mis cuentos y tus aventuras otra historia pudieron haber vivido y sin embargo es el tiempo el que nos recuerda aquellos buenos amigos.


domingo, 26 de febrero de 2012

Felicidad

La felicidad, envuelta en ese asunto que por extraños motivos llegamos a plantearnos como si fuera una luz al final de túnel, en lugar de aceptarla como realmente es: un cúmulo de momentos en el trayecto de lo que se llama vida. Cada sonrisa, abrazo, broma y caricia, los atardeceres vistos y los rostros amados, son esos instantes de la vida que quedan guardados en la memoria casi como fotografías los que se atesoran, los que son los buenos momentos, los que contienen la esencia de la felicidad.
La felicidad en ocasiones no deja de ser más que un estado mental de elección, porque esperarla por derecho puede llegar inclusive a convertir en piedra a quien la espera. No es un asunto de ganársela, es de sentirla, de entender que la vida que llevamos se conforma de decisiones y consecuencias y que los momentos que se desencadenan a raíz de ellas son los que se aprovechan para ser felices, para vivirlos, para explotarlos y encontrarles el lado positivo (represente el esfuerzo que represente dicha acción).
Realmente creo en que aún en estos tiempos hay mil y una formas de sorprendernos, de conocer más a cada persona y de conocernos a nosotros mismos, de vencer miedos y hacer elecciones que representen cambios y todo con una sonrisa. 
Ya lo decía Libertad (Quino): 

"Comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir desentonando con todo el mundo". 

Les propongo dicha práctica para ésta semana y me la repito a mí misma, hagamos, arriesguemos, vivamos, recolectemos momentos, seamos felices en ésta vida porque de nadie es el tiempo y no tenemos idea de cuánto sea el nuestro.


miércoles, 22 de febrero de 2012

El fuego tiene una mitad de frío

Ayer después de presenciar un acto casi sacado de un libro de García Marquez, me quedaba pensando que nosotros los latinos en vueltos en creencias y tantos rituales a veces nos quedamos atrapados en un eterno cuento del que no importa el paso de los años siempre se encuentra la forma de añadirle a cada historia real, como lo es una enfermedad o al amor mismo; los matices del drama y el misterio.
Ver a una persona enferma que habla de morir como si fuera la cosa más sencilla del mundo me dejaba ayer con un nerviosismo en cada uno de mis huesos, supongo que los años vividos que nos separan la una a la otra son los que entraban en juego en cada una de sus expresiones respecto al futuro, traté de comprender cada una de sus ideas porque la verdad es que solo la experiencia dicta pauta en éstas situaciones, pero al final del día me quedaba con la sensación de que más allá de la edad, es esa cosa llamada "alma" la que no importa el pasar del tiempo; puede ser tan joven como uno se lo permita ser y es ella el tan preciado tesoro que con la muerte se desdibuja el día que partimos. 
No sé qué tan acorde sea o quizás porque me puse a replantearme sobre lo que hago con el tiempo y el hecho que la conciencia de rodearse de las personas adecuadas es tan importante como la de que el primer paso para tener buena salud es tener una buena alimentación. Por alguna razón, después de sentarme a hacer mi meditación (básicamente relajarme controlando mi respiración) me venía a la mente el soneto XLIV de Pablo Neruda, mi favorito, pienso que se debe inclusive a esa constante contradicción que hay en la vida entre lo que se tiene y lo que se quiere, lo que ama y lo que se teme y entre cada una de esas decisiones que tomamos:

Soneto XLIV

Sabrás que no te amo y que te amo 
puesto que de dos modos es la vida, 
la palabra es un ala del silencio, 
el fuego tiene una mitad de frío. 

Yo te amo para comenzar a amarte, 
para recomenzar el infinito 
y para no dejar de amarte nunca: 
por eso no te amo todavía. 

Te amo y no te amo como si tuviera 
en mis manos las llaves de la dicha 
y un incierto destino desdichado. 

Mi amor tiene dos vidas para armarte. 
Por eso te amo cuando no te amo 
y por eso te amo cuando te amo.

domingo, 19 de febrero de 2012

De ilusiones y emociones

Esta semana realizaba el ejercicio de imaginarme frente a la niña de cinco años que alguna vez fui y de la experiencia que tengo a mi edad qué lecciones podía rescatar para dárselas como herramientas mientras ella crece. Sí es cierto que no hay un manual para vivir la vida y que por más consejos es de nuestras acciones y sus consecuencias que aprendemos, pero si fuera para mí misma, qué puedo decirme?
Supongo que comenzaría con algo como: 
"Escucha pequeña, cuando tengas ocho años, te vas a caer de la bicicleta y un trozo de madera se te va a clavar en el pie; por Dios chiquita no lo jales porque se te va a abrir una herida horrible que durará mucho en cerrar, la cicatriz será muy fea y tras de todo se volverá a abrir a tus diez años, así que por favor; evita hacerlo.
Cuando tengas once y estés en el trabajo de tu mamá, tu primo se va a acercar a hablar contigo, disfrutarás ese día al punto de jamás olvidarlo; por favor, hazlo por ti, abrázalo dos veces antes que se vaya porque esa será la última vez que lo veas.  
A los trece años te vas a comer una bolsa llena de tomates pequeñitos, no te digo que no lo hagas, porque es importante para tu futuro que aprendas lo que va a pasar, pero por favor cálmate cuando te estén poniendo suero porque sino te van a punzar más veces de las que habrías deseado. 
En séptimo año, esa niña que llegó de Estados Unidos y que probablemente ya le hablaste, se va a convertir en amiga de tu alma, dile por favor que todo va a estar bien y por cierto si puedes avísale que ande cuidado porque se va a quebrar la clavícula y años después cuando sea luna llena le va a seguir doliendo.
A tus dieciséis años vas a conocer a una persona muy importante en tu vida, que te acercará a la filosofía y te ayudará un poco más con ese sueño tuyo de escribir; mantente agradecida.
Vale, te digo que vas a ser abogada, estoy segura que sólo con esto te doy una de las herramientas más importantes respecto al futuro. 
Cuando trabajes, te darás cuenta que muchas personas no están ahí para dar lo mejor de sí y con buenas intensiones, no te fíes de nadie, ten en cuenta esto para siempre y todo lo que hagas, desconfía primero y que sean los hechos los que ganen tu confianza.
Cuando te creas enamorada y sientas pánico, déjame decirte que por favor: respira profundo, cálmate y comprende que pase lo que pase al final; todo va a estar bien. 
Esas más que lecciones son herramientas para comprender que en la vida todo pasa. Los dejo con el mismo ejercicio, debe haber cosas importantes qué decirle o advertirle a la personita de cinco años que alguna vez fueron para que crezca más tranquilo. Por cierto, pueden comentar sus historias que me gustaría leerlas.




lunes, 13 de febrero de 2012

Paz y amor

Con todo éste asunto del 14 de febrero ya en puertas y dejando de lado las penas y tristezas que muchos disfrazan con enfado por no tener pareja y a la vez ignorando esa enorme campaña de mercadeo con la que convierten poco a poco ésta fecha en el momento ideal para dejar sin nada las billeteras y demostrar el "amor" a base de objetos que no hacen más que deformar el concepto de lo que es "amor y amistad".
Alguna vez dijo Lennon:

"Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día."

Amar es más que entregar una caja con chocolates, no es que ésta no sea un buen detalle, pero lo verdaderamente importante en ésta fecha es la conciencia que se puede hacer respecto al significado del día y las personas con las que queremos estar rodeados. Esas palabras de Lennon siempre me ponen a reflexionar respecto a lo que a ésta sociedad "moderna" le parece "bueno" y "moral". La violencia se pasea con total tranquilidad mientras el ser humano se insensibiliza a ella, imágenes van y vienen inclusive en nuestras redes sociales y ocasionan un efecto opuesto al que pretenden. Los Gobiernos realizan alianzas "comerciales" que más que ello son alianzas políticas en búsqueda de riquezas extrajeras que generan guerras, violencias, masacres, odio entre pueblos y culturas y todo porque dejamos que las cosas verdaderamente importantes se desvanezcan en el olvido como lo es el "amor" y la "paz".
-Haz el amor y no la guerra-  No hay que sentir vergüenza de amar, no nos neguemos el derecho de dar y recibir amor o amistad. Es importante dejar de pelear por si una fecha es importante o no y comenzar a demostrar a las personas que nos rodean cuánto les amamos, es necesario dejar de discutir con los demás y comenzar con una nueva campaña de tolerancia y sino por lo menos de respeto, porque todos estamos varados en ésta isla y por lo tanto es obligación de todos cuidarla; para que nos duren los recursos y mantener una buena convivencia mientras ocurre ese hermoso lapso de tiempo que es nuestra existencia. 

Ni la imagen, ni el video me pertenecen.

domingo, 5 de febrero de 2012

Resultados distintos

Este fin de semana tuve la oportunidad de ver una película de cine independiente llamada 50/50, basada en parte de la vida del guionista Will Reiser, es protagonizada por el genial actor Joseph Gordon-Levitt el cual en mi opinión llegará a ser el rey del cine independiente. 
Esta sencilla y magnífica película me hizo reflexionar, si bien es del género comedia dramática, nos cuenta el duro proceso de un hombre joven de 27 años, en apariencia sano, siempre preocupado por su seguridad que es sorprendido al ser diagnosticado con cáncer.
Con humor, el director, el guionista y el actor, nos hacen comprender varios puntos importantes, primero que no importa la edad que tengas, ni quien seas, igual la vida es frágil y en cualquier momento podrías morir, segundo nos enseñan que en la vida tenemos que tener cuidado de elegir correctamente las personas que nos rodean, de valorarlas, de entenderlas, así como comprender que no es sólo un cáncer el que puede arrebatarnos la existencia, damos por sentado nuestro tiempo e ignoramos a la misma vez cuánto es ese tiempo.
Me afectó de varias formas ésta película, es que ya sabemos que nuestro paso en el mundo es como un suspiro, pero realmente ignoramos el plazo con el que contamos, ya lo había reflexionado en entradas anteriores: la vida es cambio y sabemos que hay que aprovecharlo, solo que a veces cuesta comprender que el ayer ya pasó, que el mañana es un incierto y que con lo único que contamos verdaderamente es con el ahora, el hoy de nosotros, ese presente es la vida.
Interrogantes me quedaban como un mal sabor de boca y entonces recordaba esa frase de Albert Einstein "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo". Acaso no he sabido elegir en mi vida, habré tomado la decisión correcta respecto a lo que hago ahora con mi tiempo; será lo invierto bien, he elegido bien a las personas que me rodean, expreso a quienes amo lo que siento por ellos, he luchado lo suficiente por las personas que amo y por las cosas que quiero, me he rendido, he dado lo mejor de mí; he sido honesta conmigo misma siendo fiel a la persona que realmente soy; sin apariencias, disfruto de lo que hago, soy feliz? Pues en mí está contestar ésta preguntas pero hoy querido lector; quien quiera que seas, te dejo con esas mismas preguntas y te recuerdo que de todo lo que tienes para ofrecer; lo mejor eres tú, el tesoro que vale y el cual convertirás para dejar en este mundo una extensión de peso de tu existencia. Sea como sea, tenía razón Einstein y si la fórmula usada hasta ahora no ha dado resultado;  mientras tenga vida no es tarde para hacer algo distinto.
De la banda sonora de 50/50 los dejo con Radiohead - High and dry

miércoles, 1 de febrero de 2012

Tratando de no complicar las cosas terminamos complicándolas demasiado

Hace unas semanas en un bus camino a San José pensaba una y otra vez en esa frase "Tratando de no complicar las cosas terminamos complicándolas demasiado", me preguntaba: pero en qué momento las cosas dan tal vuelta que un día te despiertas y lo que creías estaba ahí tan puro y sencillo se ha perdido entre el miedo y las dudas. Decía Facundo Cabral:
¡Pero no digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes!
Pero hasta qué punto hay que intentar. Creo que la vida se ha empeñado en enseñarme que no importa que uno ame algo a alguien y se sienta capaz de esforzarse por crecer y ser mejor por algo y para ello si al final te sorprendes con la idea de que lo que diste se fue con el tiempo para no regresar. Entre reflexión y reflexión, al final creo que sigo en mi mundo positivo dándole a don Facundo el beneficio de la duda, no es que no podamos es que a veces no queremos lo que tenemos pero tampoco sabemos cómo dejarlo, es cuestión de buscar en nosotros mismos para darnos cuenta cuándo hay que luchar y cuándo, supongo, simplemente tenemos que ayudar a otro y hacernos a un lado para poder verle feliz. Sea como sea y aunque suene cursi cuando realmente amas a alguien lo que realmente quieres es que este a gusto con su vida.
Por último aunque no viene al caso, me encontré ésta canción sacada de un cuento de hadas, espero que les guste: The script - The man who can't be moved