"Si prefiero pagar media teja más por un kilo de frijoles de producción nacional… Si prefiero caminar todo el día debajo de la lluvia por conseguir servicios con el ICE… Es por que nadie dijo que el amor es fácil… y esa es la forma en que manifiesto el amor a mi patria… Quizás no me detengo a cantar el himno nacional… pero amo mi país…" - Melissa Rojas Castillo
Hace unos días leí ésta frase y bueno, me sentí orgullosa de la manera de pensar de Melissa y sus palabras para expresarse y en realidad, ¿Quién dijo que el amor es fácil?
No es fácil tomar el valor de luchar por lo que se ama, de no permitir que una "moda" pasajera, porque eso es lo son muchas de esas grandes empresas transnacionales, venga a quebrar las instituciones nacionales, repartirse sus restos como si el esfuerzo de nuestros ancestros no hubiese valido la pena y como si su sudor no hubiese repercutido directamente en el estilo y calidad de vida que tenemos los costarricenses. Puede ser fácil criticar lo que tenemos (por supuesto ésto que no tomamos en cuenta que podría ser mejor si no hubiese tal corrupción que se despliega a diestra y siniestra), lo que no es fácil es valorar y luchar por salvarlo, por mejorarlo, por no permitir que una mafia de cuello blanco destace las instituciones y el patrimonio del Estado con tal de satisfacer sus propios intereses y no los del "pueblo".
Pregunto: De verdad vamos a dejar que vendan todo, de verdad se van a creer el cuento de que instituciones como el Instituto Costarricense de Electricidad está por quebrar o que la Caja Costarricense del Seguro Social no tiene salvación? Será acaso que piensan que sin un sistema solidario en salud van ustedes a poder hacerle frente a los gastos médicos, porque ninguna situación es eterna y lo decía Heráclito, frase que ya les mencioné en otra entrada: "Nada es permanente a excepción del cambio". La salud de hoy no es la del mañana y no es que esté predicando a favor del conformismo, estoy diciendo que hay que decir YA BASTA a que se repartan el futuro de nuestro país y vean el Estado como una empresa que están por liquidar, mejoremos lo que tenemos, luchemos por el cambio pero el cambio que nos recuerda ese espíritu costarricense que siempre quiso salir adelante valorando lo suyo, sintiendo un sano orgullo por lo que somos y lo que queremos alcanzar, porque no hay imposibles, no hay por qué vivir bajo ningún yugo ni tipo de opresión, no de comunistas, no de capitalista y definitivamente no de falsos neo demócratas.
Amemos nuestro país, luchemos por él, quiero tener fe en nosotros, en que no permitiremos que nos roben la educación y le den una peor preparación a nuestras futuras generaciones en la búsqueda de conseguir amaestrar la población. Levantémonos, digamos no más, no votemos por lo de siempre, no cumplamos el sueño de ser "Presidente" de varios corruptos que todos conocemos.
YA BASTA!
En mi familia, mi bisabuelo paterno cruzó el cerro de la muerte para dirigirse a Pérez Zeledón, con el esfuerzo de su trabajo y el de sus hijos; compró una finca y siguió trabajando por el resto de su vida y podría contarles muchas historias de él y el cambio que le dio a la realidad de su familia y las futuras generaciones de sus descendientes, lo que ahora quiero contarles es que lo que consiguió lo hizo dignamente y con esfuerzo, tomó tiempo e inclusive mucha fe, pero sí logró hacer un cambio significativo e impactar la vida de personas que nunca llegó a conocer; yo soy una de ellas.
Es posible el cambio, uno digno y quizás suene romántico el asunto: pero podemos ser mejores sin necesidad de vender el alma en ello o la Patria.
Patch Adams: " Si vamos a luchar contra alguna enfermedad, hagámoslo contra la peor de todas: La indiferencia".
Los dejo con una hermosa canción nacional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario