Ayer escuchando a Adele, después de estudiar para mi examen de Derecho Notarial, me llegaba la idea de esa talentosa mujer sufriendo por amor antes de escribir canciones tan geniales como: Rolling in the deep, Set fire to the rain y Someone like you, entre otras. Sobra decir que soy fan de Adele y que me parece una de las mejores artistas femeninas que haya existido. Regresando al asunto que me trae a mencionarla, es la imagen de ella cuando bajó la musa, cuando la inspiración es tal que se produce oro y tal como cualquier arte, la música, la pintura, el teatro, el baile y la -maravillosa; me permito decir- escritura, es inevitable que la exaltación de los sentimientos y emociones (sea por amor o desamor) produzca mayores y mejores resultados, porque hay "algo" qué transmitir, qué desahogar, qué soltar al aire para liberarnos de ello.
Las valoraciones de Adele de lo que pudo ser, su tristeza, la decepción y su valor para decidir salir adelante son una inspiración, nos habla a todos, sean mujeres o hombres, que no importa si entregaron y la otra persona se aprovechó, si hubo traición o si hubo maltrato, hay que sentir lo que pasó, reconocerlo y seguir con nuestra vida.
No puedo evitar escuchar "Rolling in the deep" y sentir que es casi un himno de motivación para no rendirse aunque se haya perdido en cuestiones de amor.