miércoles, 23 de noviembre de 2011

Caja de bombones

Ayer veía como por vez número cincuenta, la película Forrest Gump; una de mis favoritas y aunque nunca puedo evitar llorar tampoco puedo evitar sonreír, porque aunque Tom Hanks es uno de los mejores actores de todos los tiempos (mi actor favorito) y definitivamente no tiene discapacidad alguna. En este mundo sí hay personas como Forrest, seres humanos cuyo coraje de espíritu es más ambicioso y capaz que cualquier enfermedad o discapacidad.
"La vida es como una caja de bombones; nunca sabes lo que te va a tocar". Pero por eso no vamos a abstenernos de elegir, de vivir, de seguir intentando que en este mundo hay mucho porqué maravillarnos y nunca sabemos si en la próxima ocasión nos toca el bombón que más nos gusta.
Son varias escenas de ésta película las que me encantan, las que me dejan reflexionando respecto a mi propia vida, lo que puedo hacer, lo que puedo conseguir y lo que yo misma me niego por absurdos miedos. Sé que no soy la única que ha pasado o pasa por ésto, pero lo importante al final de todo, es que la vida recompensa al que no se queda sentado esperando que todo venga fácil; pues se nos da en la medida que damos.
Si hay algo que aprendí de Forrest Gump es que no importa lo que venga siempre y cuando yo no me detenga y deje vencer, hay que seguir corriendo que en el camino pueden pasar cosas increíbles y además no sabemos cuántas vidas vamos a cambiar o a ayudar con nuestra existencia.
No está demás recomendarles la película a todos, ya que es como un buen libro, cada vez que la ves te afecta y ayuda de una manera distinta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario