martes, 29 de noviembre de 2011

Valor de las cosas

El día de hoy quiero recordarles que hay que valorar las personas, situaciones y sus capacidades más que toda aquella posesión material que puedan llegar a tener.
Tengo que contar una anécdota, sucedió hace unos años: para la navidad del año 1997, yo me pegué que quería una Barbie que hacía ejercicio, pero quería la morenita que traía la ropa en tonos naranja con morado, la quería tanto que cuando mis papás me regalaron, no quise sacarla de la caja; para que no se dañara, así que la puse en una repisa del cuarto y ahí se quedó, a ser vuelta a ver de vez en cuando. Pero entonces pasó que mi hermana menor, que tenía como cuatro años, se enamoró de la Barbie y deseaba tanto jugar con ella que logró convencer a mi mamá para que la sacara de la caja y así fue como cada día; mientras yo estaba en la escuela, mi hermana jugaba con la hermosa muñeca, por supuesto que la amistad de las dos duró hasta que yo me enteré de lo que estaba sucediendo y lamentablemente no permití que ella jugara más con la Barbie...  Las cosas son creadas con una función y es importante que le demos el uso adecuado, el valor que merecen y nada más, esa muñeca fue creada para hacer que una niña se divirtiera, para acompañarla en sus juegos y aunque era mía, al menos le dieron el uso correcto, sino probablemente todavía estaría guardada sin servir para nada más que para ocupar un espacio en la parte de atrás de mi closet...  Eso fue con un juguete, en la vida hay que aprender a darle el verdadero valor a quienes nos rodean y lo que tenemos.


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